AAVE ha estado cotizando cerca de la marca de los $100, un nivel que ha atraído renovada atención de los grandes tenedores. Los datos on‑chain muestran varias billeteras moviendo cantidades sustanciales del token hacia exchanges y almacenamiento en frío, un patrón que a menudo se interpreta como acumulación cuando los precios se acercan a una barrera psicológica. El resurgimiento de la actividad de ballenas llega tras un período de relativa calma, durante el cual el precio del token derivó a la baja en medio de fluctuaciones del mercado cripto en general. Los analistas que rastrean clústeres de billeteras señalan que las entradas no van acompañadas de salidas igualmente grandes, lo que sugiere que los tenedores podrían estar posicionándose para un posible movimiento al alza en lugar de prepararse para vender. La participación minorista también parece estar repuntando, con menciones en redes sociales e interés de búsqueda aumentando en paralelo con los movimientos de las ballenas. Métricas on‑chain como direcciones activas y conteo de transacciones han mostrado incrementos modestos, indicando que los inversores más pequeños están comenzando a re‑engajar con el activo. Técnicamente, la zona de $100 ha actuado tanto como resistencia como soporte en los últimos meses. Cada vez que AAVE se ha acercado a este nivel, la presión compradora ha tendido a aliviarse, llevando a retrocesos.
Los observadores del mercado advierten que superar la resistencia requerirá un volumen sostenido y un cambio de sentimiento que supere la cautela actual entre los operadores. Los factores macro siguen siendo una variable clave. El sector DeFi en general ha enfrentado vientos en contra debido a las discusiones regulatorias y a las cambiantes expectativas sobre las tasas de interés, lo que puede reducir el apetito por activos más riesgosos. Si esas presiones externas se alivian, la combinación de la acumulación de ballenas y el renovado interés minorista podría proporcionar el catalizador necesario para que AAVE supere el umbral de los 100 dólares.