Las instituciones financieras están lanzando una creciente variedad de productos de activos del mundo real (RWA) tokenizados, aunque la adopción sigue siendo modesta. Chetan Karkhanis, de Franklin Templeton, describió recientemente la evolución del mercado, señalando una serie de obstáculos estructurales que impiden que las inversiones basadas en blockchain entren en las carteras principales. Un obstáculo principal es la falta de estándares técnicos y legales unificados entre jurisdicciones. Emisores, custodios y plataformas de negociación operan cada uno con marcos propietarios, lo que dificulta a los inversores verificar la propiedad, evaluar el riesgo o mover activos entre plataformas. La orientación regulatoria sigue evolucionando, dejando a muchos participantes inciertos sobre los requisitos de cumplimiento para valores, materias primas y bienes raíces tokenizados. La reticencia de los inversores agrava el problema. La liquidez en el mercado secundario para activos tokenizados es escasa, y los mecanismos de descubrimiento de precios son inmaduros en comparación con los intercambios tradicionales. Sin libros de órdenes profundos ni herramientas de valoración fiables, los gestores de carteras luchan por justificar la asignación, especialmente cuando los procesos de debida diligencia deben adaptarse a nuevos riesgos de contratos inteligentes y acuerdos de custodia. Están surgiendo posibles catalizadores.
Los grupos de la industria impulsan estándares de token interoperables y protocolos KYC/AML compartidos, mientras que los reguladores de varias economías importantes han anticipado una próxima claridad sobre la clasificación de los activos digitales. Plataformas como Hyperliquid están experimentando con capas de liquidación unificadas que podrían conectar mercados fragmentados, ofreciendo una visión de la infraestructura necesaria para una adopción más amplia. Si la estandarización y la certeza regulatoria convergen, los RWAs tokenizados podrían pasar de ser experimentos de nicho a componentes habituales de las carteras. Hasta entonces, el crecimiento del mercado probablemente seguirá limitado por la propia fragmentación que generó el entusiasmo inicial.